Título original: 99.9
Director: Agustí Villaronga
Guion: Jesús Regueira, Lourdes Iglesias, Agustí Villaronga
Música: Javier Navarrete
Fotografía: Javier Aguirresarobe
Género: Terror
Reparto: MARIA BARRANCO, TERELE PAVEZ, RUTH GABRIEL, GUSTAVO SALMERON, ANGEL DE ANDRES LOPEZ, JUAN MARQUEZ, PAULA SOLDEVILLA, MAITE BRIK, SIMON ANDREU, LUIS GAVASA, ALICIA AGUT, FRANCISCO MAESTRE, DAVID GIL, ROCIO CALVO, MIGUEL PICAZO, PEDRO MARIA SANCHEZ, JOSE LUIS PARRA, PEP NOGUERA, JORDI CANALS, MARIA ISASI, BENJAMIN MARQUEZ
Argumento
Una locutora de radio que emite un programa de esoterismo en la noventa y nueve punto nueve, recibe un día un paquete con un diskette, fotos y recortes de un periódico donde se da noticia de la muerte en extrañas circunstancias de su antiguo novio, quien le abandonó hace un año dejándola al cuidado del hijito de ambos.
El muchacho se marchó a investigar hechos relacionados con la mente humana. Según él, se podrían ver las imágenes en un televisor de los pensamientos de los seres humanos cuando duermen.
La mujer, coge dos días libres del trabajo y se va al pueblo donde murió su ex-novio.
Allí descubrirá una casa donde, supuestamente, se aparecen en las paredes rostros humanos.
Decepcionante película de Agustí Villaronga, quien dejó muy buen sabor de boca tras su extraña pero fascinante "Tras el cristal". Aquí realiza una película de encargo intentando aportar su sello personal. Y es cierto que lo logra en parte, sobre todo en el empleo de la fotografía (magnífico, como siempre Javier Aguirresarobe) y de la banda sonora. La música de Javier Navarrete contrapuntea la narración sabiamente.
La pena es que el desarrollo del argumento se realiza por el camino del tedio, no dejando de interesar en ningún momento pues el espectador quiere saber cómo acabará todo. Pero es simple curiosidad, no fascinación por el relato precisamente. El ritmo, romo, los hechos, más bien dispersos, sin intensidad dramática (salvo el inicio, con fuerza) y las interpretaciones, esforzadas pero desiguales, hacen que la película se estanque en un quiero y no puedo.
Hay algunos buenos apuntes técnicos como momentos de buen montaje (la llegada en coche de la protagonista al pueblo). El espectador, paciente, desea saber el desenlace, que cuando llega sólo puede exclamar: - "Puff, ¡pues vaya!".
Debería haber sido mucho mejor.
Premios
- Festival de cine de Sitges 1997: mejor fotografía (Javier Aguirresarobe).
- Fantafestival 1999: mejor dirección (Agustí Villaronga), Gran Premio de Plata de cine fantástico europeo.




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