viernes, 29 de mayo de 2026

Muerte cumple condena, la (100.000 dollari per Lassiter) (España, Italia; 1966)

 


Título original: Muerte cumple condena, la (100.000 dollari per Lassiter)

Director: Joaquín L. Romero Marchent

Guion: Sergio Donati. Historia: Sergio Donati, Joaquín L. Romero Marchent

Música: Marcello Giombini

Fotografía: Rafael Pacheco, Fulvio Testi

Género: Eurowestern

Reparto: Robert Hundar (Claudio Undari), Pamela Tudor, Luigi Pistilli, José Bódalo, Jesús Puente, Roberto Camardiel, Luis Gaspar, Dina Loy, Benito Stefanelli, Aldo Sambrell, Andrea Aureli, Ángel Ortiz, Giovanni Petti, Ricardo Ortiz, Carlos Romero Marchent, Agustín Becos, Fernando Bilbao, María Cinta


Argumento

Después de traicionar a su socio Frank, Martín, un ex atracador de bancos, se convierte en un rico hacendado gracias al botín obtenido en su último robo.
En una región desértica, Martin, obligado a permanecer en una silla de ruedas ya que en su fuga con el dinero Frank le disparó en la espalda causándole una parálisis permanente, se sirve de una banda de pistoleros para recoger los alquileres y matar a cualquier persona que se resista.
Pero de repente aparece por el pueblo un forastero que pregunta por Martin.


"- ¿Ninguno se negó a pagar?
- Oh, sí, algunos. Una fila entera en el cementerio".


Entretenido eurowestern, coproducido entre España e Italia, que tiene como mejor aval su estimado guion, a cargo de Sergio Donati, habitual colaborador de estupendos realizadores como el propio Joaquín L. Romero Marchent, Sergio Leone, Castellari, Lupo...
Y es que tiene varios diálogos de calidad como este:

- "En el saloom las reglas del trabajo son dos: rapidez y serrín. Rapidez para sacar el muerto y serrín para tapar la sangre".

Este último, como los más divertidos, a cargo del personaje encarnado por el siempre excelente Roberto Camardiel.


El film es muy ameno, sobre todo en su primera parte, luego es más convencional, pero siempre es curioso, dinámico y es un gusto ver a tantos intérpretes que, a mí personalmente, me resultan agrables: Jesús Puente, José Bódalo, el propio Camardiel, Luigi Pistilli y, claro está, Aldo Sambrell.

Un eurowestern superior a la media (el título ya promete), serio en cuanto a que está muy alejado de lo que vendría años después, con esas comedietas que no hacían gracia y se cargaron el género.

"Chistosas sentencias que no admiten dudas,como esta:

"Un pistolero muerto no es un buen pistolero".

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